
Habías probado masticar unas agujas pero alguien se dio cuenta de que se te había acabado el tiempo.
Entonces la mejor idea fue escuchar lo que las entrañas gritaban y te fuiste atrás de un par de tetas. Tetas jugosas y redondas. Jugosas, redondas y vacías.
Había algo que te perturbaba pero no sabías bien qué era. Pensaste que una marca de por vida te iba a enseñar a callarte la boca y te clavaste un fierro caliente en el pecho con las iniciales de algún extraño.
Y los extraños no se hacen esperar cuando se trata de buscar lo que les pertenece.
Y en breve un ovejero te daba latigazos en el culo para que no te apartes de la fila.
Maldijiste las agujas, las tetas, los sellos y los latigazos en el culo pero a las palabras se las lleva el viento. Y gritaste tanto que te tragó una bocacalle.
Y fuiste nada.
Y fuiste al fin.
Entonces la mejor idea fue escuchar lo que las entrañas gritaban y te fuiste atrás de un par de tetas. Tetas jugosas y redondas. Jugosas, redondas y vacías.
Había algo que te perturbaba pero no sabías bien qué era. Pensaste que una marca de por vida te iba a enseñar a callarte la boca y te clavaste un fierro caliente en el pecho con las iniciales de algún extraño.
Y los extraños no se hacen esperar cuando se trata de buscar lo que les pertenece.
Y en breve un ovejero te daba latigazos en el culo para que no te apartes de la fila.
Maldijiste las agujas, las tetas, los sellos y los latigazos en el culo pero a las palabras se las lleva el viento. Y gritaste tanto que te tragó una bocacalle.
Y fuiste nada.
Y fuiste al fin.
Hoy: Three doors down - Kryptonite

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